No
convencen a algunos analistas las excusas planteadas por dos concejales del
oficialismo para justificar la suspensión de la última sesión ordinaria del
Concejo Municipal.
Como
ya es de conocimiento público, la reunión del miércoles 9 de abril no se efectuó
porque los munícipes Ruddy Rodríguez (MNR) y Valerio Rodríguez (MAS) decidieron
de un momento a otro asistir junto con el alcalde Freddy Rivero a una cita en la Gobernación en la que
supuestamente se iba a tocar el tema de la circunvalación oeste.
El
concejal Límber Guamán criticó al oficialismo por suspender la sesión “sin
ningún motivo”, ya que, en su criterio, las reuniones de coordinación en la Gobernación son
reuniones de rutina que pueden ser atendidas por un oficial mayor.
Guamán
interpretó esta circunstancia como una nueva maniobra de la coalición Frente
Amplio-MAS para seguir dilatando la investigación de un presunto
sobreprecio en la construcción del Palacio Municipal, situación que, de
confirmarse, afectaría a las dos máximas autoridades ediles de Minero. “Y
[en esta maniobra] está metido el que dice ser concejal del MAS pero que es
más derechista que uno”, añadió Guamán.
El
presidente del Concejo salió al paso diciendo que la decisión de suspender la
sesión del miércoles 9 fue por un buen motivo. “Fuimos a la Gobernación a ver el
convenio para la circunvalación oeste. Realmente no pensábamos ir por los
bloqueos que había, pero los bloqueos se levantaron y fuimos con el concejal
Valerio. Allá nos reunimos con el asambleísta departamental Mario Justiniano y
ultimamos los detalles de ese convenio: la Gobernación pondrá 7
millones y el municipio tres millones. Ahora estoy convocando a una sesión
extraordinaria para aprobar ese convenio”.
Por
su parte el oficial mayor de la Alcaldía, Dr. Osberth Carrillo, anunció para el
próximo 15 de mayo, día de la efeméride minereña, la presencia del gobernador
Rubén Costas para colocar
la piedra fundamental de la circunvalación oeste. “Este año será el año de Minero porque la circunvalación
va y están garantizados los recursos económicos”, se felicitó Carrillo, que
ocupa una cuota del MAS en la
Comuna.
A
su turno el munícipe masista Valerio Rodríguez en una radioemisora local no
solo justificó la suspensión de la sesión mencionada sino que también criticó a
su correligionario masista (pero del sector disidente): “Guamán es el más
faltón de los concejales, llega tarde y a veces se va cuando le da la gana, si
no me creen vayan y vean el Libro de Asistencias”. Y a continuación desglosó
una serie de anuncios que, según dijo, fueron resultado de su gestión personal.
Consideraciones
anexas
Pero
analizadas que fueron las distintas versiones formuladas por Ruddy, Carrillo y Wicho, lo que no queda claro es, si la
cita en la Gobernación
era tan importante como para suspender la sesión del Concejo, ¿por qué no
asistió la munícipe oficialista Fátima Egüez de Arias? Tampoco suenan
convincentes las “razones personales” por las que el concejal opositor Darwin
Flambury solicita licencia precisamente ese día a solo unas horas de la hora
fijada para la sesión ordinaria. Hay otro elemento: ¿cómo es que de pronto
aparecen dos versiones distintas de la firma del munícipe de ASIP?
¿Cuál
es la razón por la que, a más de un mes desde que se hicieran públicas las
denuncias, el presidente del Concejo no ha convocado a sesión extraordinaria
para tratar el tema del Palacio Municipal?
Lo
que parece claro es la pugna interna que se desarrolla en la alianza municipal
con el objetivo no declarado de tumbar al presidente del Concejo (el 31 de mayo
hay elección de la directiva) y así propiciar el camino hacia un eventual
derrocamiento de la Máxima Autoridad
Ejecutiva, que sería en realidad el objetivo final. Pero como entre los
miembros “revolucionarios” de la coalición ninguno tiene el talante del padre
Luis Espinal, las maniobras políticas que se hacen y se dejan hacer suelen
efectuarse desde las sombras. A nadie le interesa asumir riesgos innecesarios.
Es
irónico también que los agentes del MAS-IPSP en Minero se feliciten por traer
al gobernador Rubén Costas a la efeméride local y que hagan marketing político
con una obra (la circunvalación oeste) que es enteramente neoliberal y que,
entre otras cosas, ya le costó al municipio un juicio perdido por valor
de 800 mil bolivianos.
Pero
lo que sorprende es la posición que asume el autoproclamado “guardián” de la
lucha contra la corrupción en Minero, el concejal del MAS-IPSP, porque
aparentemente es más cómodo dejarse arrastrar por la corriente, y porque teniendo
a su disposición toda una maquinaria gubernamental de demolición, no tenga el
coraje de prender el ventilador de una vez por todas.

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