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Autoridades
locales en un evento reciente.
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Denuncias
de sobreprecio, si se confirmaran, podrían afectar a una de las cabezas del Frente
Amplio y, en caso de ser así, el concejal del MAS-IPSP tendría que preguntarse si aún le quedan argumentos legales para seguir sosteniendo la coyuntura actual.
Con
los plazos del protocolo totalmente desfasados, el presidente del Concejo, Ing.
Ruddy Rodríguez, finalmente ha convocado a sesión extraordinaria para tratar,
según trascendió, el caso del Palacio Consistorial cuya construcción, según
denuncias, se habría efectuado con sobreprecio.
La
fecha fijada para la cita es el 25 de mayo a las 10:00 a.m.
Lo
que no ha quedado claro es quiénes estarán presentes además de los cinco
concejales, aunque el Ing. Rodríguez, en términos genéricos, dijo que estarán “todos”,
pero sin especificar quiénes.
En
la sesión del miércoles 21 que, como siempre, no duró ni dos horas, el concejal
masista Valerio Rodríguez tímidamente volvió a insistir sobre la necesidad de “esclarecer”
el caso, a lo que Ruddy contestó que la convocatoria ya estaba lista. “Como el
concejal anticorrupción que dicen que soy, pido, presidente, que de una vez se
convoque a sesión extraordinaria”, dijo el munícipe del MAS-IPSP.
Su
colega de ASIP, Darwin Flambury, mostró más soltura en su reclamación. “No es
suficiente saber que va a haber sesión extraordinaria. Aquí tiene que venir la
empresa Rimex [que fue la que construyó el edificio], tiene que venir el alcalde
y tienen que venir los técnicos, si no, ¿a quién vamos a hacer las preguntas?,
¿quién nos va a disipar las dudas?”, cuestionó Flambury.
Off the record se ha llegado a saber
que en la documentación enviada por el Ejecutivo municipal habría pruebas de
sobreprecio en por lo menos uno de los cinco contratos menores que se anexaron
al contrato original, que asciende a más de 400.000 bolivianos.
Uno
de los concejales opositores habría descubierto igualmente que uno de esos cinco
contratistas actualmente ocupa un alto cargo en el Comité Cívico, lo cual
despierta sospechas sobre las conexiones políticas que existirían entre la Municipalidad y esta
institución.
De
prosperar las denuncias que hiciera hace casi dos meses el comunicador social
Ronald Bernal, el más afectado podría resultar ser el propio presidente del
Concejo ya que esos contratos se suscribieron cuando él era el alcalde. Si así
fuera, esto podría desestabilizar la coalición municipal Frente Amplio-MAS de
cara a la renovación de la directiva en el Concejo prevista para la primera sesión
después del 31 de mayo.
Actualmente
el poder municipal en Minero está distribuido de la siguiente manera: la Alcaldía
es para el MIR, la Oficialía Mayor
para el MAS-IPSP y la presidencia del Concejo para el MNR. El compromiso formal
asumido por las partes sería mantener ese equilibrio de poder “pase lo que pase”.

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