El
Concejo Municipal no muestra voluntad política que lleve a esclarecer un caso
de supuesto uso indebido del microbús de la Alcaldía y más bien parece haber un
acuerdo tácito con uno de los munícipes opositores con el fin de archivar la
investigación.
Si
hubiera habido voluntad política, esa misma tarde el concejal oficialista -al
que este medio escrito anotició del asunto antes de hacerlo público- lo hubiera
puesto en conocimiento del Concejo en “Asuntos varios”. Pero no lo hizo.
La
trampa legal es muy simple. El Concejo tiene cinco miembros, de los cuales tres
son oficialistas y dos fungen como opositores. Como miembros de la Comisión de Ética ni la Prof. Fátima Egüez ni
el Lic. Límber Guamán pueden entablar una denuncia escrita y seguramente Ruddy
Rodríguez no lo hará, peor su aliado Valerio Rodríguez que es precisamente la
autoridad cuestionada. El único que podría hacerlo es Darwin Flambury, pero él
no se ha ofrecido a hacerlo y todo indica que no lo hará. Así que no es difícil
adivinar en qué terminará este caso.
En
el caso del micro, según declaraciones del concejal Guamán, estaría involucrado
el concejal que a sí mismo se define como “el concejal de las bartolinas” (lo
cual ya es un problema pues en todo el territorio nacional solo en el municipio
de Minero ha ocurrido que el representante de las señoras bartolinas sea un
hombre y no una mujer), en tanto que el propio alcalde Freddy Rivero ha
informado oficialmente que el vehículo fue utilizado por la Asociación de Mujeres
Campesinas “Bartolina Sissa” para transportar a sus militantes a una
concentración política en defensa del proceso de cambio del gobierno de Evo
Morales.
Todos
los concejales, menos Guamán, se han declarado satisfechos con el informe
mencionado y el asesor legal del órgano deliberante, Dr. Mario Cárdenas,
incluso lo considera como “verdad material”, a pesar de que esa “verdad
material” apenas consiste en una supuesta carta de solicitud, es decir, no hay
hoja de ruta, no se sabe a qué hora salió ni a qué hora volvió el micro, cuánto
combustible tenía ni con cuánto lo devolvieron, no hay facturas, no hay nada,
solo una carta de la que no existe constancia de cuándo fue ingresada al
despacho del Sr. Alcalde.
El
miércoles 18 el Dr. Cárdenas presentó un informe legal en el que plantea que el
Concejo le pregunte al Sr. Alcalde si existe o no una carta de solicitud
firmada por el concejal del MAS. Por supuesto, tal carta de solicitud no va
a llegar nunca y con este planteamiento se estaría buscando más bien que la
investigación quede en nada. Eso sí, el informe jurídico “sugiere” que el Lic.
Guamán entregue pruebas documentadas de su denuncia.
La “sugerencia” dista mucho de la advertencia formulada por el mismo
abogado el 11 de junio cuando lo llamó “derechista” al Lic. Guamán y amenazó
con enviarlo a la Comisión
de Ética.
Sin
embargo, estas maniobras de dilación solo muestran que la conducta del órgano
deliberante no ha cambiado de lo que era en la época de Braulio Mamani cuando
las denuncias de corrupción, algunos de ellas muy sonadas, jamás encontraron
eco en la Comisión
de Ética. Esta entidad nunca fue activada, ni siquiera para tratar el bullado
caso de los 8.500 dólares, no la estrenaron ni para emitir una llamada de
atención contra nadie. Esa es la calidad moral de los representantes que
tenemos en Minero.
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