Son
ingresos que sus habitantes no perciben desde el año 2001. Están atrapados en
un agujero negro jurídico y a las autoridades municipales de cinco gestiones
les ha valido un comino.
La
comunidad de San Martín aparece en el mapa del municipio de Minero, pero desde
el Censo 2001 no ha recibido los recursos económicos que le corresponden por la Participación
Popular , según hacen conocer comunarios de ese pequeño pueblo,
ubicado al otro lado del río Piraí, cerca de los límites con Gral. Saavedra.
Precisamente
por encontrarse en medio de un conflicto de límites entre Minero y Saavedra es
que en todo este tiempo San Martín ha estado en un agujero negro, mientras sus
habitantes han visto cómo sus necesidades aumentan año tras año y lo único que
hacen las autoridades municipales es lavarse las manos.
El
libro “Ciudad invertida” en uno de sus capítulos calcula, sobre la base del POA
2010 y tomando como referencia los resultados del Censo 2001, que a cada
minereño le corresponden 396 bolivianos por la Participación
Popular , lo cual resulta de dividir los ingresos de ese año
(Bs 7.885.705) entre el número de habitantes (19.846).
De
acuerdo a la información que manejan los dirigentes del lugar, el Censo 2001
arrojó 207 habitantes para la comunidad de San Martín. Eso hay que
multiplicarlo por 396, lo que da la cifra de 81.972 bolivianos/año, lo cual,
multiplicado por 11 años, arroja la nada despreciable suma de 901.692
bolivianos.
Con
ese monto de dinero se podrían construir diez aulas en esa comunidad. Pero no
tienen nada. “En estos 11 años no hemos recibido ni un solo peso de la Participación
Popular , ni de Minero, ni de Saavedra; ya no sabemos a quién
reclamar”, se lamenta el presidente de la OTB de San Martín, Justino Villca.
Los
concejales por su lado se olvidaron del asunto. “Este problema de límites entre
Minero y Saavedra ya lleva mucho tiempo y ahí está la Participación
Popular , por eso yo les pregunto: ¿se va a solucionar o no se
va a solucionar este asunto?”, les preguntó hace poco Villca.
Pero
las excusas que oyen los comunarios son las mismas excusas que oyeron siempre:
el alcalde de Saavedra recibe los recursos que le pertenecen a San Martín pero
no puede invertirlos ahí porque esa comunidad está en el mapa de Minero,
hacerlo sería malversación de fondos; y a su vez el alcalde de Minero no solo
no recibe los recursos de San Martín sino que tampoco puede invertir un peso en
esa comunidad justamente por el conflicto de límites, ya que si lo hace estaría
malversando fondos. Y todo porque a los saavedreños se les ocurrió censar a San
Martín en 2001 y las minereños se dejaron “madrugar”. Y en esa trampa jurídica
se encuentra atrapado San Martín desde hace 11 años.
Naturalmente,
a la alianza municipal local le ha resultado fácil lavarse las manos mientras
los comunarios siguen peregrinando en busca de una solución que hasta ahora no
llega.
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