El oficialismo deja al descubierto sus intenciones de
obstruir la investigación del caso del microbús que el 27 de junio habría sido
utilizado para transportar a funcionarios municipales masistas a una
concentración del MAS-IPSP en la ciudad de Santa Cruz.
El micro en cuestión fue adquirido por la Comuna para
que los deportistas minereños puedan utilizarlo como medio de transporte para
asistir a torneos y competencias fuera de Minero, así como para actividades
culturales y benéficas. No fue comprado para hacer proselitismo.
“Valerio, ese día te llevaste el micro de la Alcaldía a
Santa Cruz, y no sé por qué, presidenta, pero usted dijo que ese tema lo íbamos
a tocar hoy”, dijo el concejal opositor Límber Guamán que pidió la palabra en
el instante en que Valerio Rodríguez y la presidenta Fátima Egüez, ambos del
oficialismo, se levantaban abruptamente y daban por terminada la sesión del
Concejo. Dio la impresión de que ambos huían del debate.
Pero la intencionalidad de dilatar el caso ya había
quedado de manifiesto durante la lectura del acta de la sesión anterior. La
declaración del periodista que reveló el hecho había sido omitida, o sea, no
figuraba en el acta. Y fue aprobado así por todos los concejales.
El emenerrista Ruddy Rodríguez interrumpió a Guamán
señalando que no había nada que discutir y que lo mejor era esperar el informe
del ejecutivo municipal.
A lo que la
Prof. Egüez complementó: “Ya dijimos que mientras no tengamos
pruebas de algo no discutiremos [ningún caso] entre nosotros. Pidamos pues las pruebas y
ahí sí podemos discutir y sacar conclusiones”.
Interviene el concejal de ASIP, Darwin Flambury, en estos
términos: “Aquí nadie está acusando a nadie. Se ha pedido un informe y hay una
Comisión de Ética que también lo puede ver el informe […]. Es importante que
recibamos el informe del Alcalde y así no nos disparemos diciendo cosas de las
que quizás luego nos arrepintamos”.
Ruddy insiste: “Tenemos que ser responsables. No acusemos
a nadie sin tener nada escrito. Esperemos el informe”.
Pide la palabra el oficial mayor, Dr. Osberth Carrillo:
“El informe sobre el micro ya está hecho con toda la documentación de respaldo.
Mañana lo [enviaremos] al Concejo. Nos estamos dejando llevar por comentarios,
pero yo siempre he dicho: con documentos es otro el baile”.
Le tocó entonces intervenir al munícipe que estaba siendo
cuestionado por el uso que le habría dado al micro de la Alcaldía. “Si hay algo
que está mal, yo me defenderé, no tengo miedo, no he hecho nada malo, si hubiera
avasallado terrenos tal vez yo pudiera tener miedo, pero [no en esto]”, dice el
representante de las bartolinas.
Tras lo cual el periodista que destapó el hecho pregunta a
la presidenta del Concejo por qué razón su declaración no aparece en el acta
del miércoles 27 de junio.
Ruddy, que suele “asesorar” a la presidenta del Concejo en
los temas complicados, no deja que ella hable y contesta lo siguiente: “Es muy
cierto lo que usted dice, es muy cierto que su intervención no está en el acta.
No está porque la señorita que escribe las actas no lo escuchó a usted porque [ese
día] ella no se encontraba aquí tampoco”. Un concejal opositor le pregunta: “¿Y
la grabadora?” A lo que Rodríguez responde: “La grabadora solo graba lo que se
dice en esta mesa, no [lo que dicen las personas que están en el
auditorio]”. Tal la explicación del concejal del MNR. Sin embargo, lo que el
Ing. Rodríguez no explica es cómo es que aparecen en el acta las declaraciones
que hicieron los otros vecinos que estaban presentes en el auditorio ese día.
Ruddy concluye diciendo: “El acta ya está aprobado por los concejales, y un acta nunca
es sujeto de corrección por parte del público”.
Más tarde, el presidente del Comité de Vigilancia reconoció
que no tenía conocimiento del bullado caso, pero se comprometió a pedir un “informe
completo” al Sr. Alcalde.
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